Medicina estética facial
Mejora la apariencia y salud de tu rostro.
Nuestros tratamientos están diseñados para prevenir y tratar los signos de envejecimiento, hidratar y revitalizar la piel, y armonizar las facciones, aportando frescura, luminosidad y equilibrio.
Ya sea para suavizar arrugas, devolver volumen, mejorar la textura de la piel o tratar problemas específicos como bruxismo o hiperhidrosis. También puede ayudar con la flacidez, las ojeras, xantelasma…
Nuestros tratamientos
Ácido hialurónico.
El ácido hialurónico es un potente hidratante que también se emplea como relleno dérmico. Permite corregir arrugas y líneas de expresión, aportar volumen en zonas como labios o pómulos, y mejorar la armonía facial. Gracias a su biocompatibilidad, ofrece resultados naturales y seguros, devolviendo frescura y vitalidad al rostro.
Recuerda que tendrás una consulta previa con la doctora para que haga una valoración y determine si esta solución puede aplicar a ti. También puede ofrecerte otras recomendaciones.

Neuromoduladores.
Los neuromoduladores permiten suavizar las arrugas de expresión causadas por la contracción repetida de los músculos faciales. Se aplican de forma precisa en zonas como la frente, el entrecejo o el contorno de los ojos, logrando un aspecto relajado y rejuvenecido sin perder la naturalidad de las facciones. Es un tratamiento rápido, seguro y con resultados visibles en pocos días.
- Tratamiento del bruxismo. El bruxismo, o rechinamiento involuntario de los dientes, puede provocar dolor, desgaste dental y tensión en la mandíbula. A través de la aplicación de neuromoduladores, este tratamiento relaja la musculatura implicada, reduciendo las molestias y mejorando la calidad de vida. Además, estiliza el contorno mandibular cuando existe hipertrofia del músculo masetero.
- Tratamiento de hiperhidrosis. La hiperhidrosis, o sudoración excesiva, afecta a zonas como las axilas, manos o pies, interfiriendo en la comodidad diaria. Con este tratamiento se reduce de manera eficaz la actividad de las glándulas sudoríparas, logrando un control duradero de la transpiración. El resultado es una piel más seca, mayor bienestar y confianza en la vida cotidiana.
Recuerda que tendrás una consulta previa con la doctora para que haga una valoración y determine si estos tratamientos aplican a ti. También puede ofrecerte otras recomendaciones.
Inductores de colágeno.
Este tratamiento estimula la producción natural de colágeno en la piel, mejorando su firmeza, elasticidad y densidad. Con el paso del tiempo, el colágeno disminuye, y los inductores ayudan a recuperar la estructura y la luminosidad de la piel desde dentro. Es ideal para quienes buscan un efecto rejuvenecedor progresivo y duradero.
Recuerda que tendrás una consulta previa con la doctora para que haga una valoración y determine si necesitas esta solución. También puede ofrecerte otras recomendaciones.
Polinucleótidos.
Los polinucleótidos son moléculas biocompatibles que favorecen la regeneración celular y la reparación de los tejidos. Su aplicación mejora la calidad de la piel, aportando firmeza, elasticidad y uniformidad. Están especialmente indicados para combatir los signos del envejecimiento, aportando un efecto rejuvenecedor natural.
Recuerda que tendrás una consulta previa con la doctora para que haga una valoración y determine si esta solución aplica a ti. También puede ofrecerte otras recomendaciones.

Vitaminas.
Los tratamientos con vitaminas revitalizan la piel desde el interior, aportando luminosidad, hidratación y un aspecto saludable. Son perfectos para combatir el cansancio cutáneo, los efectos del estrés o la exposición ambiental. A través de microinyecciones, la piel recibe un cóctel nutritivo que potencia su regeneración y frescura.
Recuerda que tendrás una consulta previa con la doctora para que haga una valoración y determine si esta solución aplica a ti. También puede ofrecerte otras recomendaciones.
Peeling.
El peeling es un tratamiento que exfolia en profundidad, eliminando las capas más superficiales de la piel para favorecer la regeneración celular. Mejora la textura, unifica el tono y aporta luminosidad, además de ayudar a reducir manchas, cicatrices y signos de envejecimiento. Es una opción ideal para renovar la piel y devolverle frescura y vitalidad.
Recuerda que tendrás una consulta previa con la doctora para que haga una valoración y determine si este tratamiento aplica a ti. También puede ofrecerte otras recomendaciones.